04 · ELÉCTRICOS · Guía
La guía municipal que puede acelerar los puntos de recarga

La expansión del coche eléctrico también exige que los ayuntamientos sepan dónde encajan los cargadores, qué trámites deben ordenar y qué incentivos pueden aprobar. Con ese objetivo, IDAE, FEMP y AEDIVE publicaron el 1 de octubre de 2025 la Guía para municipios para el despliegue de infraestructura de recarga del vehículo eléctrico.
Nota editorial: este contenido es guía basado en documentación y fuentes primarias; no es una prueba propia ni una medición realizada por Automifya.
Este artículo resume el documento para ciudadanos y responsables locales. No anuncia una red nueva ni garantiza una autorización: hay que consultar la ordenanza y la sede electrónica del municipio.
Qué pretende resolver la guía
La publicación recopila buenas prácticas sobre tramitación administrativa, planificación urbanística y fiscalidad. Busca reducir obstáculos, pero sus recomendaciones no sustituyen la normativa estatal, autonómica o municipal.
La guía incluye un modelo de declaración responsable para obras e instalaciones. Sirve de referencia, pero el ayuntamiento debe comprobar su documentación y procedimiento.
Según el documento, el servicio de recarga no es un servicio público y el ayuntamiento no está obligado a garantizar infraestructura. Sí puede facilitarla mediante colaboración público-privada y concesiones de suelo, valorando el interés general y el acceso público.
Tipos de recarga y dónde tiene sentido cada uno
La guía diferencia el tipo de recarga por potencia y tiempo aproximado, mientras que el modo de recarga se refiere al nivel de comunicación entre el vehículo y la infraestructura. Su tabla orientativa recoge estas categorías:
Tipo · Potencia indicada · Tiempo aproximado indicado · Uso o público objetivo descrito
Lenta · 3,7–7,4 kW · 8–10 horas · Recarga doméstica y residentes
Semirrápida · 7,4–22 kW · 1,5–4 horas · Comercios, aparcamientos y clientes
Rápida · 50 kW · 35 minutos · Accesos públicos, taxis, VTC y visitantes
Súper rápida · 100–350 kW · 15–20 minutos · Autovías, viajeros, autobuses y camiones
Ultrarrápida · Más de 350 kW · 5–10 minutos · Autovías y vehículos de mayor rotación
Son rangos de la guía, no una promesa: el resultado depende del vehículo, la batería, el estado de carga, la temperatura y el punto.
El documento llama recarga vinculada a la que se hace donde el vehículo permanece estacionado, como una vivienda o el trabajo. En ciudades densas recomienda reservar la vía pública para recarga de oportunidad y rotación, por ejemplo de taxis, reparto o visitantes. También destaca la señalización.
Tramitación: la declaración responsable no es un permiso universal
La declaración responsable permite al titular manifestar que cumple los requisitos y dispone de la documentación. Cuando procede, puede sustituir una licencia previa, pero no elimina las obligaciones urbanísticas, ambientales, técnicas o de seguridad.
No elimina el control posterior: la falsedad u omisión esencial puede impedir continuar. Hay excepciones y proyectos que requieren otro trámite, por lo que conviene revisar el procedimiento municipal antes de empezar.
La guía propone un registro claro, preferiblemente digital, para presentar declaraciones y seguir expedientes. No fija un formulario único para toda España.
Urbanismo, red eléctrica e incentivos fiscales
La planificación debe coordinarse con los planes de movilidad, las flotas y el transporte público. También con los operadores de distribución para conocer la potencia disponible y anticipar la conexión: tener espacio no implica capacidad eléctrica ni aprobación.
En fiscalidad, el texto cita el Real Decreto-ley 29/2021: hasta 50 % en el IBI, hasta 50 % en el IAE y hasta 90 % en el ICIO. Son topes, no descuentos automáticos; cada ayuntamiento fija requisitos y procedimiento en su ordenanza.
La guía ofrece ejemplos de Madrid, Getafe, San Sebastián de los Reyes y Las Rozas, pero no deben trasladarse a otro municipio sin consultar su ordenanza vigente.
Qué debe comprobar un ciudadano o ayuntamiento
Antes de dar por hecho que un punto puede instalarse, conviene comprobar cinco aspectos: la titularidad y uso del suelo; la potencia y capacidad de conexión; el procedimiento municipal aplicable; la normativa urbanística, ambiental y de seguridad; y las posibles bonificaciones vigentes. También es recomendable distinguir si se trata de recarga vinculada, de oportunidad o de acceso público, porque no resuelven la misma necesidad.
Para un ciudadano, ayuda a formular preguntas, pero no confirma una autorización. Para una administración, ofrece una estructura y un modelo que debe adaptar a sus competencias.
Conclusión
La guía ordena el problema: clasifica usos y potencias, propone una tramitación comprensible y conecta recarga, urbanismo y fiscalidad. Es una referencia, no un sustituto de las decisiones locales. La instalación concreta depende del procedimiento vigente en cada municipio.