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05 · PRUEBAS · Análisis

Cómo se homologa un turismo en emisiones: del ensayo WLTP al informe técnico

Rubén Pérez · Editor · Automifya · · 4 min de lectura

Ilustración editorial de Automifya: Cómo se homologa un turismo en emisiones: del ensayo WLTP al informe técnico
Ilustración editorial original de Automifya, creada para acompañar esta crónica; representación conceptual, no fotografía ni prueba de un vehículo concreto.

La homologación no es una prueba de carretera convencional

Nota editorial: este contenido es análisis documental basado en documentación y fuentes primarias; no es una prueba propia ni una medición realizada por Automifya.

Cuando un fabricante anuncia el consumo, las emisiones de CO₂ o determinados contaminantes de un turismo, esos datos proceden de procedimientos reglados. La homologación de emisiones es el proceso mediante el que una autoridad comprueba que un tipo de vehículo cumple unos requisitos técnicos y ambientales antes de autorizarlo para el mercado correspondiente. No equivale a que Automifya haya conducido ese modelo ni a que sus cifras sean idénticas en cualquier trayecto.

La referencia primaria de esta explicación es el Reglamento n.º 154 de las Naciones Unidas, publicado en el BOE como DOUE-L-2022-81645, publicado el 10 de noviembre de 2022. Su objeto incluye las emisiones de referencia, el CO₂, el consumo de combustible o energía eléctrica y la autonomía eléctrica mediante el procedimiento WLTP. Para contextualizar el encaje europeo, puede consultarse también la síntesis oficial de EUR-Lex sobre WLTP y emisiones en condiciones reales de conducción, cuya última actualización visible es del 23 de febrero de 2024.

Qué se solicita y qué debe demostrar el fabricante

El itinerario empieza con una solicitud de homologación de tipo ante la autoridad competente. En el marco europeo descrito por EUR-Lex, la documentación debe incluir los resultados de los ensayos regulados, una descripción escrita del funcionamiento del diagnóstico a bordo —DAB u OBD—, medidas contra la manipulación del ordenador de control de emisiones y del cuentakilómetros, y documentación ampliada para evaluar la prohibición de dispositivos de desactivación.

El ensayo WLTP de tipo 1: el núcleo del procedimiento

El Reglamento n.º 154 actualiza el ensayo de emisiones de escape conocido como tipo 1 y lo vincula al WLTP. En su introducción explica que sustituye al anterior ensayo de tipo 1 asociado a los Reglamentos n.º 83 y n.º 101 de Naciones Unidas. La serie 02 contempla dos conjuntos de requisitos: nivel 1A, basado en cuatro fases —baja, media, alta y extraalta—, y nivel 1B, basado en tres fases —baja, media y alta—, con límites diferenciados según el nivel aplicable.

Emisiones evaporativas, durabilidad y diagnóstico a bordo

El ensayo de tipo 4 aborda las emisiones evaporativas, es decir, las que pueden originarse en el sistema de combustible y no únicamente durante la combustión. El Reglamento n.º 154 indica que se realiza en vehículos equipados con depósito de gasolina, con las excepciones previstas para el nivel aplicable. Para el límite citado en el texto consultado, las emisiones evaporativas deben ser inferiores a 2,0 gramos por ensayo. Esa cifra pertenece a ese requisito regulatorio y nivel; no es una estimación del combustible que “pierde” un coche durante un día de uso.

El ensayo de tipo 5 verifica la durabilidad de los dispositivos anticontaminantes. El reglamento describe varias vías: un ensayo de durabilidad del vehículo completo en pista, carretera o banco dinamométrico; en el nivel 1A, un posible ensayo de envejecimiento en banco; o, cuando proceda, factores de deterioro asignados. La finalidad es considerar cómo puede variar el control de emisiones con el envejecimiento, no certificar que un sistema mantendrá exactamente el mismo resultado en todas las condiciones.

El DAB debe identificar determinados fallos o deterioros del control de emisiones y puede extenderse a una familia DAB bajo las condiciones de la norma. EUR-Lex recoge además los dispositivos OBFCM para medir combustible o energía utilizados; eso no convierte el dato homologado en una medición de Automifya.

Cómo leer el informe sin confundirlo con una prueba propia

Un informe debe leerse junto con su procedimiento, anexo, vehículo o familia ensayada, condiciones y fecha. En el Reglamento n.º 154, el informe evaporativo incluye períodos de estabilización, temperaturas medias, mediciones diurnas, resultado final y otros parámetros del sistema de combustible.

La conclusión correcta es prudente: la homologación acredita el cumplimiento de requisitos reglamentarios para el tipo y alcance indicados. No permite afirmar, sin datos adicionales, cuánto consumirá un conductor concreto, qué emisiones tendrá un coche usado o si una variante distinta comparte todos los resultados. Para comprobar un modelo particular hay que acudir a su certificado, ficha de homologación y normativa vigente del mercado donde se comercializa.

Conclusión

El camino va del procedimiento WLTP de tipo 1 a un expediente más amplio que puede incluir evaporativas, durabilidad, DAB, controles contra la manipulación, informes de ensayo y certificado de homologación. Entender esa cadena evita dos errores: tratar una cifra reglamentaria como si fuera una prueba real y atribuir a cualquier unidad de un modelo los resultados de una variante no verificada. Esta pieza es una guía documental, no una prueba propia.

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