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Qué mide realmente la base de datos de consumo del IDAE

Para qué sirve la base de datos del IDAE
Nota editorial: este contenido es guía basado en documentación y fuentes primarias; no es una prueba propia ni una medición realizada por Automifya.
La base de datos de vehículos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) permite consultar información de turismos nuevos mediante tres vías: marca y modelo, segmento comercial y clasificación por consumo relativo. Su utilidad está en reunir, dentro de una ficha, datos comparables que ayudan a entender la información de consumo y emisiones comunicada para un vehículo concreto.
La fuente no presenta la consulta como un diario de gasto de conductores ni como una prueba independiente de Automifya. Es, por tanto, una herramienta documental: sirve para leer los datos asociados a una marca, un modelo y una versión, y para poner en contexto su clasificación dentro de vehículos de igual categoría. La propia página debe considerarse la referencia principal, porque los registros y sus campos pueden cambiar con el tiempo.
Qué aparece en la ficha principal
Al seleccionar un vehículo, el IDAE indica que la información principal incluye tres elementos: marca, modelo y versión; consumo de carburante; y emisiones de CO₂. También muestra una clasificación por consumo relativo, calculada con referencia a vehículos de la misma categoría, definida en la página por su superficie.
Esta última precisión es importante. Una clasificación relativa no equivale a decir que un coche consume menos que cualquier otro del mercado. La comparación se realiza dentro del grupo de referencia utilizado por la base de datos. Un resultado favorable en su categoría tampoco permite deducir automáticamente cuál será el gasto de una persona que conduzca con mucha carga, en trayectos urbanos, con frío, con viento o a velocidades distintas de las condiciones de homologación.
La ficha debe leerse siempre asociada a la versión exacta. Dos vehículos que comparten nombre comercial pueden diferir en motor, transmisión, equipamiento o configuración, y no conviene trasladar el dato de una versión a otra sin comprobarlo en la consulta oficial.
Qué datos técnicos y económicos añade
El IDAE identifica como datos secundarios varios campos técnicos: segmento comercial, cilindrada, número de cilindros, tracción, tipo de cambio, potencia máxima y par máximo. También incluye dimensiones —largo, ancho y alto— y el número máximo de plazas.
La ficha ofrece además un coste de carburante por 10.000 kilómetros, que la página describe como aproximadamente correspondiente a un año. No debe interpretarse como una factura garantizada. Es un cálculo orientativo ligado a los datos de la ficha y a un supuesto de distancia anual; el importe real puede variar por el precio pagado, el tipo de recorrido, el tráfico, el mantenimiento y el estilo de conducción.
Por eso, cuando se cite este campo en un artículo, es más preciso escribir “coste estimado para 10.000 km según el IDAE” que afirmar “lo que cuesta al año mantener ese coche”. El coste mencionado es el del carburante bajo ese supuesto, no el coste total de propiedad: no incorpora seguro, impuestos, neumáticos, revisiones, financiación, depreciación o averías.
Cómo personalizar el coste sin convertirlo en una promesa
La herramienta permite ajustar el coste anual de carburante introduciendo tres variables: los kilómetros recorridos al año, el porcentaje de distancia realizado en ciudad y el precio actual del carburante. Esta opción resulta más útil que quedarse con el supuesto estándar de 10.000 kilómetros, siempre que el usuario introduzca datos razonables y entienda que sigue siendo una estimación.
Cambiar los kilómetros modifica el alcance del cálculo; cambiar el porcentaje urbano permite aproximarlo mejor al patrón declarado; y actualizar el precio del carburante evita trabajar con una tarifa antigua. Aun así, el resultado no sustituye a un registro real de repostajes. En particular, no debe presentarse como una garantía de gasto mensual ni utilizarse para prometer un ahorro concreto frente a otro automóvil sin comparar versiones y supuestos equivalentes.
La consulta también enlaza documentación relacionada con la Directiva 1999/94/CE, sobre la información de consumo de combustible y emisiones de CO₂ facilitada al consumidor al comercializar turismos nuevos, y con el Real Decreto 837/2002, citado por el IDAE como norma de transposición. Son referencias normativas visibles en la página; su aplicación y vigencia deben comprobarse en el texto oficial correspondiente si el objetivo es resolver una cuestión jurídica concreta.
Qué no mide esta base de datos
La base del IDAE no equivale a una prueba de carretera de Automifya. No permite afirmar cómo responde un coche en una ruta concreta, cuánto consumirá en un viaje real, cuánto tardará en alcanzar una temperatura determinada o qué autonomía práctica tendrá. Tampoco basta por sí sola para establecer que un vehículo es “el más barato” o “el más eficiente” en cualquier circunstancia.
La forma responsable de usarla es separar tres niveles: el dato publicado para una versión, la comparación relativa dentro de la categoría indicada y la experiencia real, que requiere condiciones de uso y una metodología propias. Para una decisión de compra, conviene contrastar la ficha con el precio vigente, el equipamiento, la etiqueta energética o ambiental que corresponda y las condiciones del mercado en la fecha de consulta.
Conclusión
La base de datos de consumo del IDAE mide y organiza información documental de vehículos: consumo de carburante, emisiones de CO₂, comparación relativa por categoría, especificaciones técnicas y una estimación de carburante para 10.000 kilómetros que puede personalizarse. Su valor está en hacer visibles los supuestos, no en reemplazar la conducción real.
La página consultada no muestra una fecha de publicación visible. Por ello, las cifras de una ficha deben verificarse de nuevo antes de comprar o publicar una comparativa. La fuente primaria es la información general de la base de datos del IDAE; esta guía no añade mediciones propias ni presenta sus cálculos como promesas de gasto.
Nota de imagen necesaria: incluir una captura o imagen de la interfaz de consulta de la base de datos del IDAE, mostrando claramente que se trata de una herramienta oficial. Añadir pie de foto y atribución a IDAE; no usar una fotografía genérica de un coche como si representara los datos de una versión concreta.
Fuentes normativas enlazadas por el IDAE: Directiva 1999/94/CE y Real Decreto 837/2002.